Una historia desde el futuro

Una historia desde el futuro: “Un próspero amanecer” (Howard Odum)

Una historia local en el año 2086.

Preludio: El mundo en el pico energético (2000-2015)

Al entrar en el siglo 21, ya era fuerte la evidencia del descenso en el consumo energético como consecuencia del precio punta del petróleo y del cambio climático. La creencia cuasi religiosa en el crecimiento económico continuo tenía tan gran arraigo en la sicología colectiva de Victoria Central (Australia) como en cualquier parte del mundo. En el año 2008, el sistema financiero global comenzó a complicarse al tiempo que la producción convencional de petróleo alcanzó un pico. Para una minoría era cada vez más obvio que las políticas existentes garantizaban que cuando llegase el colapso incluso sería más severo .Era como si en uno de aquellos coches deportivos superacelerados que teníamos, se hubiera pisado el acelerador hasta el fondo para intentar saltar por encima del abismo ,cada vez más ancho, al que la humanidad se enfrentaba.

El colapso del crecimiento financiero global se mostró de forma diferente en cada lugar, pero en la historia hubo ventajas para algunos debido a la fortuna o porque algunos visionarios e innovadores ayudaron a crear un futuro mejor. Ahí residen el esqueleto puro de cómo se consiguió de lo que unos pocos aún consideran fue la época dorada de lo que se llama la cultura de Administración de la Tierra.

Primera crisis de descenso energético (2017-2026)

En el año 2017 explotó la burbuja inmobiliaria australiana. Para nuestras comunidades significó el comienzo de la primera crisis de descenso energético (del siglo 21).La primera institución que quebró fue el Banco Ballarat y obligó al Gobierno a cubrir la quiebra con el Banco de la Commonwealth lo que produjo que la red cooperativa de Bancos de la Comunidad, respaldada por los gobiernos locales, se retirase de prestar al objeto de relanzar la actividad económica en las poblaciones regionales, que quedaron a su propia iniciativa ya que los gobiernos Federal y Estatal se dedicaron a resolver el malestar social y la dura situación en las ciudades.

La crisis fue mundial, lo que produjo una reducción espectacular de las emisiones de efecto invernadero y la punta de petróleo consumido (le llamaron entonces, Líquido Total) ese año se acercó mucho a lo que decía el informe de 1972 sobre Límites al Crecimiento en cuanto a un escenario de carestía total, por ese tiempo, por una producción industrial en máximos. Estudios más recientes sugieren que la energía neta disponible para la humanidad llegó a su punta cerca del cambio del milenio pero todo ello es muy discutible porque parece que el crecimiento económico ya era un tren neto contra el bienestar humano desde décadas antes.

En el año 2022, conforme la inversión de capital en la industria del petróleo se despeñó, y la producción de los pozos existentes cayó aproximadamente un 10%, se produjo un segundo seísmo en los precios del petróleo, un colapso del dólar americano y una corta guerra entre USA y China. Australia se vio castigada por el embargo comercial impuesto por China. La crisis económica ya había causado que cerca de 100 millones de recientes trabajadores urbanos chinos tuviesen que regresar a los pueblos, y la vuelta de una economía planificada obligando a cambiar a energías renovables y a revitalizar la agricultura. En consecuencia, China fue capaz de arreglárselas sin el carbón y el gas australianos y había tanta chatarra de acero en el mundo que las exportaciones de mineral de hierro comenzaron a declinar.

Mientras el petróleo y los alimentos fueron costosos (al menos con relación a salarios que bajaban) muchos bienes manufacturados fueron baratísimos. Los paneles solares de China (saltándose de alguna manera el embargo comercial) aceleraron la tendencia de los clientes minoristas de salirse de la red eléctrica lo que, combinado con el colapso de la demanda de electricidad, llevó a una “Espiral Mortífera” de la red eléctrica con los precios subiendo y aumento de los apagones (y sobretensiones debido al exceso de aportaciones eólicas y solares)

Un gobierno socialista federal nuevo renacionalizó la red eléctrica, estableció control de precios, racionó, con un Carnet de Identidad australiano, el acceso a supermercados subsidiados que estaban teniendo carencia de frutas frescas, verduras y lácteos.

En Victoria, un gobierno liberal implantó políticas para animar a la gente a ser más autosuficiente. Se adoptó la educación en permacultura como marco para integrar aspectos de autosuficiencia que incluían la producción de alimentos propios, la autoconstrucción de casas, la recogida de agua potable y la gestión de basuras.

El racionamiento de la gasolina llevó al autoestopismo, a compartir vehículo y en áreas rurales a una fiebre para convertir los vehículos para ser alimentados con gas de madera. En Castlemaine, las bicis se convirtieron, a falta de otro medio, en el transporte personal del pueblo, aunque en Daylesfort y Helpburn, las bicis y vehículos eléctricos con suministro en los puntos de recarga de la Helpburn Wind, que se instalaron para los turistas antes de la burbuja de la vivienda, mantuvieron la movilidad de sus ciudadanos.

La conversión, por un conjunto de mecánica con arbustos y varillado en caliente, de vehículos hacia el gas de madera tuvo un éxito relativo. El valor de mercado de los vehículos grandes de alta potencia y de los camiones, subió como consecuencia de la primera ola de reciclado. Se estableció el Castlemaine Obtainium Engineering Institute para probar y mejorar los diseños y prototipos locales. Una de las motivaciones fue el espíritu para competir con las redes de coches con centro en Daylesfort y Ballarat.

El uso de Bitcoin (la moneda virtual), monedas locales, metales preciosos y el trueque, todo ayudó el intercambio para una economía informal y gris rápidamente creciente. En misteriosas circunstancias, el Bitcoin cayó tras ser señalado como financiador del terrorismo.

Internet comenzó a funcionar de nuevo tras unas importantes averías durante el conflicto entre Estados Unidos y China. Pero Facebook y Amazon quebraron, el ciberespacio se llenó de basura con sitios difuntos y no mantenidos, y el mercado en Internet se vio plagado con cibercrimen y con reglamentaciones gubernamentales draconianas. Las redes locales de ordenadores con tecnología sin Cable, así como una resurrección de la radio punto a punto, comenzaron a recomponer sendas de comunicación básicas.

La gran sequía de Victoria Central y el Incendio del año 2025.-

Victoria Central sufrió entonces la Gran sequía y el Incendio del 2025.En el norte de Victoria se produjo una reducción, en el promedio de lluvia sobre años anteriores, del 10% que llevaron a los embalses de Lake Eppalock y Cairn Curran a ser activos varados y la supertubería que se construyó para llevar agua del Goulburn River para mantener verdes a Ballarat y Bendigo, supuso que fuera inevitable, más o menos, el colapso de la agricultura de irrigación de Victoria Norte. El cultivo y el pastoreo de tierras secas en las buenas temporadas, sólo podían sustentar la economía regional en una cuarta parte de lo que podían lograr los cultivos de riego, la lechería y la horticultura. La economía regional de sus ciudades colapsó y mucha gente de la región tuvo que emigrar.

Tuvo éxito el resurgimiento de las reclamaciones de tierras en Yorta Yorta, de los moribundos bosques y humedales de Murray y, después de los años húmedos de La Niña de finales de los años 20, un traslado llevó a los jóvenes aborígenes a trabajar en el bosque clareando su denso crecimiento y reviviendo las prácticas culturales.

En las tierras altas del sur de nuestras cuencas fluviales, los incendios casi quemaron los bosques de Upper Loddon y Wombat. Los gobiernos de Victoria y Federal, sin caja disponible, fueron incapaces de superar el desastre que la gente esperaba y el colapso del sistema de reaseguro financiero global resultó que muy pocas reclamaciones de seguros tuvieran éxito. El gobierno de Victoria decidió cerrar las líneas eléctricas del Single Line Earth Return que empezaron los incendios de árboles. (La Comisión real de los Incendios de 2009 había recomendado ponerlas subterráneas pero su costo lo había impedido ya antes de colapso económico) El servicio dado por la Country Fire Authority (CFA) se canceló para todas las áreas rurales excepto las más libres de incendios y a la gente, por la recompra de sus propiedades, se les ofrecieron céntimos en vez de dólares con la asunción de que muchos se realojarían en apartamentos nuevos que se rehabilitaban en los almacenes de los disminuidos y quebrados negocios de Melbourne y Geelong.

Escenario de tecnología verde 2027-2060. Brecha Verde Global.

En esas condiciones tan difíciles el gobierno chino ofreció equipos de recuperación tras desastres para reconstruir la infraestructura básica y para crear programas de empleo nuevos. Eso influyó en Victoria para ir a firmar un nuevo acuerdo de libre comercio contra los deseos del gobierno nacional, que estaba fuertemente alineado con USA. Parte del acuerdo era que el gobierno y los inversores chinos comprarían gran parte de las tierras agrícolas marginales para plantaciones de madera que producirían biocarbón para reactivar la productividad de las tierras agrícolas chinas (y mostrarían su compromiso continuo con las metas del clima global) La empresa Carbon Sequestration Corporation se convirtió en el mayor propietario de tierras individual de Victoria. Una central eléctrica nueva de 200MgW en Wooden se hizo cargo de los árboles muertos y dañados por el fuego del bosque de Wombat durante 10 años y de producir biocarbón para ensayos de campo en China (y localmente) Eso también ayudó a estabilizar la red eléctrica tras el cierre de varias centrales de carbón del valle de Latrobe y creó muchas más puestos de trabajo que los que tenía la industria del carbón en su momento álgido.

Al mismo tiempo los inversores que huían del colapso inmobiliario compraban mucha de la mejor tierra de labranza volcánica entre Wooden y Ballarat y los derechos de riego del norte de Victoria que aún quedaban por comprar (aprovechando el acuífero profundo y otros de los paisajes volcánicos) Muchos de esos inversores eran chinoaustralianos que entendían, y con conexiones, las inversiones de gobierno a gobierno sobre bosque para biocarbón.

En los 20 últimos años húmedos de La Niña, hubo un crecimiento masivo de la vegetación en la región, incluidos los distritos de regadío abandonados del norte de Victoria.

El pastoreo de ovejas y cabras mantuvo el campo y a salvo de incendios. Tras la reforma de la ley sobre la fauna, que incluía pago de tasas a los clanes aborígenes locales por el uso comercial de todos los animales salvajes nativos y adaptados, se expandió rápidamente en las granjas abandonadas la caza ecológica (sobre todo de canguros y ciervos) para carne seca y cueros .

La propiedad amalgamada de tierras rurales en las tierras altas de precipitaciones medias y altas y la caída de los costos de mano de obra llevaron a la plantación de cultivos forestales y de árboles a gran escala utilizando tecnología de recolección de agua, rehabilitación de suelos y plantación de árboles en la zona central victoriana iniciada por Regrarians, Captains Creek Organic Farm y otros en y fuera de la región. En combinación con la adición de biocarbón, el agua de regadío necesitada para conseguir las plantaciones de árboles y la tradicional cosecha de patatas bajó de 6 Megalitros por hectárea a menos de 2, a pesar del clima más seco. La integración de cultivos arbóreos y cinturones de protección forestal en las llanuras volcánicas azotadas por el viento representó una parte significativa de la caída en la demanda de agua. Los árboles cultivados desde la década de 1980 hasta el comienzo de la crisis, por los pioneros de los cultivos arbóreos Jason Alexandra, Rod May, Vern Howell, Tim Burns y otros, proporcionaron las semillas para una rápida expansión de la siembra en los mejores suelos.

La economía suburbana retro

A medida que la economía formal de la construcción y los servicios flaqueaba, las economías de las ciudades regionales se revitalizaron por la migración desde el norte de victoria y las zonas marginales del interior, la ayuda y la inversión chinas en la recuperación de bosques y la agricultura. Una minoría de pequeños terratenientes rurales rechazó la recompra del gobierno y buscaron una vida más autosuficiente mientras el gobierno local arrancaba caminos sellados porque el declive de la base de los impuestos no podía respaldar el mantenimiento de los caminos. En vez de mudarse a los nuevos apartamentos gubernamentales en almacenes de Melbourne y Geelong mucha población interna en Ballarat, Bendigo, Castlemaine y Kyneton se consolidó en familias extensas y compartiendo hogar. El movimiento de “Moderniza los Suburbios” se convirtió en el núcleo de la revitalización ciudadana. Surgió de los primeros usuarios inspirados en la permacultura y de un libro, RetroSuburbia de David Holmgren, que se convirtió en un éxito de ventas después de que estalló la burbuja inmobiliaria.

La vida social y económica en las áreas residenciales experimentó un auge cuando el trabajo a domicilio reemplazó a los desplazamientos para la mayoría de las personas. La investigación en ese momento mostró que la adaptación radical del comportamiento individual y colectivo (más que las adaptaciones biológicas y constructivas) fue lo que hizo que el movimiento “Moderniza los Suburbios” fuera tan exitoso en el aumento del bienestar de los hogares y el vecindario. Una versión de retroadaptación de vivienda compartida basada en el trabajo realizado por la Comunidad de vivienda compartida de Murmong en Castlemaine integró los hogares adyacentes en una organización más colectiva.

La circulación antes de la depresión de la moneda Silver Bee de 1 onza localmente popular se convirtió en una moneda ampliamente usada y la moneda local Sugar Gum basada en los originales LETS se expandió junto con el trueque y el intercambio de regalos.

Los recortes de financiación en los sistemas de educación y salud condujeron a un aumento de la disfunción y se requirió la tarjeta de identificación australiana para acceder tanto a la educación como a los servicios de salud. La oposición al gobierno federal hizo flotar la idea de implantes de chips para niños en edad escolar “en riesgo” para combatir el terrorismo. Los movimientos de parto en el hogar, educación en el hogar y morir en el hogar se expandieron rápidamente desde redes locales.

El apoyo del gobierno victoriano a las comadronas domiciliarias para reducir la demanda de servicios hospitalarios llevó a que casi el 40% de los bebés en Central Victoria nacieran en casa. Como resultado, la tasa de mortinatos y complicaciones disminuyó levemente. Se crearon los servicios de asistencia a morir en Daylesford y Castlemanine, lo que llevó a que el 60% de las muertes mayores de 75 años ocurrieran en el hogar. Conscientes de las implicaciones de la carestía de energía para el sistema de salud, una cooperativa de profesionales de la salud, convencionales y alternativos, establecida en el antiguo hospital de Daylesford tras el cierre por el gobierno de todos los hospitales rurales, comenzó el desarrollo de la atención médica para el descenso de la energía.

La agricultura de jardín para las necesidades del hogar a escala de patio trasero generó el crecimiento de empresas comerciales a pequeña escala que utilizan biocarbón, compostaje de desechos humanos con gusanos, biofertilizantes y otras innovaciones eco-técnicas.

Un sencillo desarrollo de un horno de biocarbón desarrollado y promovido por el pionero de la tecnología renovable local Joel Meadows se convirtió en una herramienta universal mediante la cual los bosques de alrededor de las ciudades se aclararon para obtener ramas de madera para convertirla en biocarbón.

Los pastores de cabras reemplazaron a las máquinas y los herbicidas en el manejo de la vegetación ribereña, forestal y urbana, inspirados en la empresa Hepburn Community Forest Gully Goats.

La producción de carne, lácteos y aves de corral a pequeña escala creció rápidamente a medida que se legalizaron los prósperos mercadillos. Los mercados de productores y la agricultura basada en lo comunal recuperó, de los supermercados, un 20% del mercado de alimentos frescos, que cuando, en Daylesford y Castlemaine, el porcentaje alcanzó el 40 % se cerraron los grandes supermercados, esto intensificó el conflicto entre la “economía dirigida” del gobierno federal laborista y la “economía libertaria” de los liberales gobiernos estatales , que se mostró localmente por medio de feas manifestaciones y conflictos en algunos mercadillos de productores y en explotaciones vegetarianas.

En muchos terrenos no arables se situaron pastores de cabras, cultivando una mezcla de tojos, acacias, arándanos, eucaliptos y pinos. Se habían reconstruido pocas vallas quemadas en los incendios. En la región, los productos lácteos de cabra al estilo de Holy Goat se convirtieron en una afamada exportación. Hubo algunos conflictos con los pastores de cabras locales cuando los dueños de tierras nuevos hicieron valer su control para proteger de las cabras los cultivos y plantaciones.

En ciertas tierras no arables, sobre todo los terrenos graníticos próximos a Harcourt, se expandieron con huertos de manzanos, arboledas de olivos (recuperados muchos tras los fuegos) y con árboles nuevos de plantón, creando extensos” bosques alimenticios” sin irrigación que ahora son centrales en nuestra cultura de “Administra la Tierra”. Los grupos de residentes de la ciudad que acampaban en el campo durante semanas durante la temporada de cosecha era en parte una continuación de la tradición australiana de acampar en Semana Santa (una antigua vacación cristiana importada del hemisferio norte)y para muchos una reconexión con el estilo de vida rural que la gente había perdido al mudarse a la ciudad.

La elaboración de sidra, la recolección y el prensado de aceitunas fueron actividades colectivas en las distintas instalaciones de la comarca que se establecieron en las últimas décadas del siglo XX. El asado de carnes silvestres y castañas en el campamento fue el alimento básico de lo que se convirtió en el festival anual de la cosecha. Los terrenos de excavación de ñame y margaritas se establecieron alrededor de los sitios de huertos familiares abandonados donde la fertilidad elevada respaldaba las cepas seleccionadas de este alimento básico indígena que comenzó a naturalizarse[1].

Los modelos e inspiración para esta importante parte de la economía y la cultura no monetarias fueron los negocios preexistentes en la región de cultivo y procesamiento de manzanas y olivos, un proyecto de Huertos Comunitarios de un grupo llamado Abundancia Creciente, el activismo de la economía de bienes y regalos comunales de Artis As Family (el arte del viaje gratis) y el fracaso de la ordenación territorial nativista tras la gran naturalización de finales de los años 20 en tiempos de La Niña. Se aceptó por todos que cualquier especie era parte de la naturaleza y se abandonó la antigua idea de que había biodiversidad buena y biodiversidad mala.

Antes de cosechar, se pagaba a cetreros itinerantes (en su mayoría ex refugiados iraníes) para que patrullaran las arboledas para mantener a raya a las aves plaga. A lo largo de años y décadas, a medida que se desgastaba la ropa de abrigo de buena calidad de la época de auge de la economía, los cazadores recolectaban plumas de cacatúa para usarlas en chaquetas y sacos de dormir de fabricación local.

Los campistas cortaron madera para construcciones rústicas de campamentos y leña para fuego, para que las arboledas y huertos se vieran libres de rebrotes de eucalipto. Aunque esto estuviera en conflicto con los intereses de los grandes terratenientes enfocados a maximizar la biomasa leñosa del rebrote de eucaliptos y acacias. y de las nuevas plantaciones, los silvicultores empleados por los propietarios estaban mucho más preocupados por el impacto de los pastores de cabras en los rebrote y en las nuevas plantaciones de árboles de Sugar Gum. Hubo muchos pequeños conflictos cuando los propietarios trataron de imponer su control sobre la tierra. En los años 20, el antiguo sistema de tenencia de la tierra daba a los “propietarios” (a diferencia de nuestros “Administradores”) todos los derechos (excepto los minerales). Eventualmente, un acuerdo negociado por los clanes aborígenes y reconocido por el gobierno, les dio a los pastores de cabras el derecho de acceder a un territorio sin vallar (manteniendo así paisajes terrestres abiertos y seguros contra incendios) y los derechos de los lugareños para cultivar y cosechar huertos y arboledas comunitarias, todo fuera de la economía monetaria.

Ambas partes entendieron la importancia de la otra economía para estabilizar el paisaje y mantener el orden en la comunidad. El establecimiento de nuevas plantaciones, el aclareo y la producción de biocarbón eran tareas relativamente intensivas en mano de obra (aunque la adaptación innovadora de maquinaria vieja y algunos equipos forestales de fantasía chinos importados jugaron un papel importante en la industria de la biomasa) Los propietarios sabían que los salarios que pagaban no eran suficientes para que sus trabajadores mantuvieran sus familias, y que cosechar los bienes comunes era un importante complemento económico junto con la agricultura del jardín y la autosuficiencia del hogar. Además, cosechar los bienes comunes daba la sensación de que éste seguía siendo su país y garantizaba que los trabajadores forestales conocieran el terreno y los recursos locales mejor que los silvicultores profesionales que supervisaban su trabajo.

Proliferaron las plantas de gasificación de madera para apoyar las mini redes eléctricas en las comunidades y granjas más grandes con el calor de los desechos utilizado como ayuda en los invernaderos de polietileno para producción de vegetales al comienzo y fuera de temporada. El primero de ellos se estableció en Fryers Forest Ecovillage utilizando una planta de energía de gasificación de madera Sanderson de 15 Kw con el calor residual para secar madera y una turbina eólica de bombeo de agua en Captains Creek Farm utilizada en invierno para soporte en los invernaderos de polietileno.

Los años del rebrote verde, 2035-2059

En el año 2035, Hepburn Wind compró la red eléctrica local a la Corporación Federal de Energía para crear la primera red a escala urbana en Australia basada en energía solar, eólica con carga base de gasificación de madera y almacenamiento de baterías para vehículos eléctricos y hogares.

Los suelos rojos volcánicos de Ballarat a Woodend se gestionaron de forma intensiva para la agricultura de exportación. Después de casi dos décadas de adiciones de biocarbón, los suelos rojos ya estaban negros con agua y capacidad de retención de nutrientes por encima de los niveles de 2016 en las mejores granjas orgánicas. El secuestro de carbono medido del carbono del suelo, los cultivos de árboles y la silvicultura de cinturones de protección de alta calidad, continuó aumentando más allá de los niveles alcanzados en los bosques de eucaliptos, de lluvias moderadas, en los suelos sedimentarios adyacentes.

Las plantaciones de secuoyas en la Gran Divisoria en Mollongghip se midieron capturando un equivalente de inicio de niebla de 500 mm de precipitación de lluvia. El aumento de plantaciones dio lugar a la esperanza de reinicio de manantiales y de flujo básico en los arroyos locales.

A principios de los años 30, el ferrocarril de Woodend a Ballarat a través de Daylesford fue reconstruido por el gobierno con el apoyo de inversores chinos. Siguió la antigua ruta de la edad del oro. Los trenes transportaban productos forestales y hortícolas a los puertos, y a pasajeros entre Ballarat, Bendigo y Melbourne. Los motores diesel estaban propulsados por un innovador combustible, entonces, un compuesto acuoso de carbón vegetal.

La regeneración de los bosques y las nuevas plantaciones, especialmente árboles de goma de azúcar y zarzas, aumentaron masivamente el forraje disponible para las abejas melíferas en toda la región. Australia se vio libre del ácaro de la Varroa tras el colapso del comercio mundial y la reducción de riesgos por los viajes.

Una combinación de colmenares migratorios a gran escala (en su mayoría utilizando camiones gasificadores de madera) y apicultores sedentarios a pequeña escala, muchos de ellos con base urbana, aumentó el número de colmenas y la producción de miel en la región. También aumentaron los servicios de polinización.

Desde las cordilleras hasta el Murray, los altibajos de las cosechas estacionales se convirtieron en un barómetro de la economía biorregional y la cantidad de dinero que circulaba en la moneda local Sugar Gum se vinculó formalmente al volumen permanente de los bosques locales. La miel se convirtió en la exportación a China más valorada, y Castlemaine fue promovida por el eco-turismo internacional como la capital mundial de la miel.

Al llegar el año 2050, la población del centro y este de Victoria era un 80% superior que la del año 2015, con una emigración procedente del norte de Victoria y de Melbourne, para dar servicio a las crecientes industrias agrícolas y forestales.

El estado de salud de la población era de los mejores de Australia, debido en parte a una mejorada fertilidad del suelo y a una dieta local de productos fundamentalmente ecobiológicos, pero también por una renovación con éxito de la red regional de hospitales, que usaban una combinación de conocimientos de tecnología simple, con alopáticos, homeopáticos y medicina china, que emergió del despliegue regional del modelo cooperativo de Sanidad con Disminución de Energía del Hospital de Daylesford, y la financiación del gobierno chino al revitalizado Hospital Base de Ballarat.

Se reformó la educación de colegios y universidad con un fuerte enfoque al aprendizaje práctico de agricultura y uso de recursos, sanidad y bienestar sostenibles. Las redes regionales de formación en permacultura, que habían ido creciendo lentamente las décadas anteriores, antes de la Primera Crisis de Disminución Energética, se convirtieron en instrumentos del proceso de reforma. Por la misma época, durante la depresión, la proliferación de cursos terciarios en permacultura fue uno de los pocos relatos de éxito en las universidades. Un curso de postgrado que empezó a darse en Adelaide en 2016 fue responsable de una creciente aceptación de la permacultura como marco conceptual para las respuestas que se diseñaron ante la realidad de la disminución energética.

En Melbourne disminuyó la población a dos millones , debido a una combinación de la reducción en la inmigración, el envejecimiento de la población y el incremento de la mortalidad, durante la crisis de 2017 a 2026.A escala global, la población cayó de un pico de 7.600 millones a 6.000 millones, menor que el modelo de Límites al Crecimiento de 1972. Las emisiones de gases de efecto invernadero se estimó que bajaron a niveles de 1972 por culpa de la contracción económica y por la parcial conversión energética .

El secuestro de carbón a causa del renuevo vegetal natural, la reforestación, las tecnologías biochar y el laboreo de carbón se estimó que superaría el objetivo de “saldo nulo de emisiones” para el año 2050, con fórmulas bastante diferentes de aquellas propuestas de medioambiente y política, de la corriente general, de antes de la crisis. Aunque el mundo no se vio privado de lo que entonces se llamó “cambio climático peligroso”, en 2050 ya había evidencias de una estabilización del clima.

Ballarat se convirtió en la nueva capital de Victoria por siete factores clave:

  • el estado de abandono de Melbourne
  • la falta de interés de los inversores chinos en las propiedades inmobiliarias y de infraestructuras
  • el boom agrícola en los distritos del oeste y sureste de Australia
  • la red eléctrica de energía renovable altamente exitosa que surgió de la Energía Renovable y Emisiones Cero de Ballarat
  • el alcance de la renovación suburbana pionera del Gremio de Permacultura de Ballarat
  • las redes médicas de éxito con centro en el Hospital Base de Ballarat
  • el centro de agricultura forestal sostenible y la cosecha de árboles de la escuela Forestal de Creswick apoyada por los propietarios de tierras chinos.

En un período de gobierno libertario Liberal, Victoria central fue una región relativamente próspera. Hacer capital a Ballarat coincidió con un enfoque renovado por parte del gobierno para incrementar la economía dineraria y por lo tanto los impuestos. Encontrar dinero para renovar la infraestructura de Melbourne y aliviar el gran desempleo y los bajos estándares de sanidad y educación y para corregir los relativamente elevados niveles de crimen y corrupción. En el año 2060 llegaron al poder los Conservadores Restauradores, se fijaron en usar la inversión extranjera para reconstruir una sociedad globalizada, verde y técnica, al mismo tiempo que aceptaba la necesidad de una mayoría de clase trabajadora. Su plataforma se basaba en las concesiones a los negocios extranjeros que proveyesen un goteo de riqueza y servicios al resto de la sociedad.

El tercer partido político principal fue el de los Bioregionalistas Verde Intenso que promovían políticas postmaterialistas, con economías locales más autosuficientes y mayos igualdad y autonomía. Su plataforma quería permitir que cada condado votase sus niveles de servicios gubernamentales (y niveles de impuestos derivados) 1950,1920,1890, 1830. Esto se hizo popular en regiones con autoconfianza y comunidades rurales, donde el peso de los impuestos era asunto importante. Los servicios del gobierno ineficientes, y a veces ineficaces, perdieron su valor en cuanto se normalizaron, los hogares, las infraestructuras de baja tecnología y el comportamiento laboral. Estas políticas fueron muy discutidas en la prensa que dominaba Murdoch y usadas como evidencia de que Victoria estaba en peligro de colapso por un grupo de lunáticos verdes que querían llevar a Australia al paleolítico.

2060-2069: Rotura de la Federación Australiana y 2ª Crisis de Declive Energético.

En el año 2060, Australia aún se alineaba con el disminuido y dividido USA, mientras que Australia Oeste (WA) y los Territorios del Norte (NT) mantenían fuerte lazos económicos y culturales con la Federación Indomalaya. Victoria, Australia Sur y Tasmania estaban más influidos por el amplio y rico grupo étnico chino, con lazos y dependencia fuerte de China y la federación ampliada de Japón Y Corea. Con una mejora económica y social en las grandes ciudades, pero con economías rurales y regionales relativamente fuertes, el gobierno australiano y la prensa de Murdoch comenzó a dirigir la ira de la clase urbana baja contra los intereses y activos chinos e indonesios.

Tras una serie de ataques con incendios programados contra bosques y granjas, la policía de Victoria secundó la protección de los activos económicos y las comunidades chinas. Los acuerdos económicos del Estado de Victoria con China y la influencia de las elites de negocios chinoaustralianas aumentaron las tensiones con el débil gobierno federal.

En 2062, Australia Oeste y el Territorio Norte se separaron de Australia tras un largo período de resentimiento y un aislamiento creciente de cualquier tipo de beneficio restante en el gobierno nacional. En 2065, el gobierno chino apoyó el movimiento de autonomía política de Victoria, Australia Sur y Tasmania hacia la Federación Suraustraliana.

El control de los principales puertos de esos estados por la Armada Australiana, combinado con el trastorno en los servicios, finanzas y comunicaciones del gobierno estatal, llevó a un descenso económico radical en las exportaciones agrícolas y a la 2ª Crisis de Declive Energético.

Del Escenario Administra la Tierra 2060 al presente: Renuevo Bioregional

Después de un período de gran confusión y de sanciones económicas pero sin conflicto o baño de sangre importante, la migración de vuelta a Melbourne comenzó con la restauración de los paisajes suburbanos abandonados basándose en el modelo Recupera Suburbios de Victoria Central. La realización del bienestar con base en una economía vibrante y sin monetarismo de los hogares a lo ancho de Melbourne, de nuevo rural, sirvió de fondo para que los Bioregionalistas Verde Intenso alcanzasen el poder en el año 2020.

La restauración de comunicaciones con tecnología simple y un gobierno local eficaz, juntándose con un bloqueo del gobierno australiano de la propaganda por internet, ya había conseguido reducir el nivel de histeria, rumores y paranoia que fue endémica durante generaciones en Melbourne.

El declive de las economías de exportación de Victoria Central y Oeste (y Tasmania Norte) y la mejora gradual en la economía no monetaria y comunitaria de Melbourne creó una sociedad más igualitaria. Por otra parte había una capacidad reducida para sostener la sanidad, la educación y las comunicaciones, usando las tecnologías punta de las que se habían beneficiado las elites cuando la época de la División Global Verde.

Aun cuando la gobernanza comunitaria seguía siendo problemática en Melbourne, la devolución del poder a los concejos bioregionales, basado en captaciones ribereñas fue un gran éxito, especialmente en nuestra región donde una nueva cultura coherente que iba desde las montañas hasta Murray hizo que el consenso al gestionar recursos fuese más fácil al compartir el beneficio con las comunidades del entorno.

Pero recrecer bosques, incluyendo especies caducifolias colonizó muchas terrenos agrícolas abandonados tras el bloqueo de los puertos.

Ocurrió una recuperación lenta de las economías regionales autosuficientes de la Federación Australiana del Sur, con una menor dependencia en el comercio transoceánico, con un cambio gradual en las poblaciones mostrando la capacidad de arrastre biorregional.

En 2080, hubo más transacciones usando la moneda local “Goma de Azúcar”. La moneda de comercio global New Yuan, basada en el oro se usó para crecer un poco en el comercio internacional.

Los pastores de cabras controlaron la vegetación y el riesgo de fuegos en las riberas revegetadas y rehidratadas y en las granjas agrícolas, provocando que los quesos duros locales se vendieran en Melbourne y el extranjero. Se prohibió que los animales de pezuña fuerte entrasen en los sagrados bosques lluviosos, también a los manantiales de cabecera que fueron fortaleciéndose con el paso de las décadas.

Miel, setas, medicinas botánicas, servicios ecotécnicos y ecoturismo fueron la base del comercio reiniciado con China y Asia del este, a través de los puertos de Gelong, Warnambool y Melbourne, tras el asentamiento en 2082 de las Federaciones del Sur, Este y Oeste australianos.

La silvicultura de cultivos arbóreos ya había recuperado amplias superficies, con semilla anual como fuente principal de sostenibilidad de nuestra región. La regeneración natural de los bosques de variadas nueces en los suelos volcánicos de la Gran División generó multitud de nuevos árboles híbridos con capacidad superior de crear nueces de distintas variedades, que mostraron una prometedora gran recuperación y productividad si se les comparaba con los declinantes huertos y arboledas clonadas de finales del siglo veinte.

La abundancia perenne que se prometió un siglo antes para sostener a nuestros descendientes de siglos venideros, con una herencia más benigna y gradual comenzó a desaparecer al terminar los últimos vestigios del boom de los combustibles fósiles.

[1] Existía la preocupación de que muchos de los antiguos lugares de granjas estuvieran contaminados con arsénico de madera de pino tratada que se usó en abundancia en el siglo XX, pero las pruebas de suelo realizadas por el laboratorio William Albrecht en Bendigo mostraron que estos suelos podrían amortiguarse con éxito mediante el reequilibrio mineral y el biocarbón.

 

 

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